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Ganadería Borruel Salinas

Los cerdos Felices del Valle de La Fueva

Ganadería Borruel-Salinas. Rañín, Huesca

Como en todo en la vida, en la ganadería existen caminos marcados y otros alternativos por los que van unos pocos en busca de destinos, metas y resultados diferentes.

Esta es la historia de unos ganaderos del valle La Fueva que apostaron por la calidad trabajando con latones, una alternativa a entrar en la rueda del mercado y de las grandes integradoras.

En el pequeño pueblo de Rañín, la familia Borruel-Salinas empezó su aventura con 50 cerdos. Ahora comercializan más de 300 ejemplares cada año.

Lo que diferencia a este cerdo es el estilo y el lugar de su crianza en el pirenaico valle de La Fueva, un arraigo territorial tan marcado que le da nombre.

Su genética selecta, su tamaño (que dobla al de un cerdo convencional), su método de cría (que triplica el tiempo de engorde), su alimentación ‘gourmet’, distinguen y convierten este producto en algo único.
Estos cerdos salen al monte en cuanto tienen la suficiente fuerza para adaptarse a las características del terreno y las condiciones climatológicas. Y allí se crían hasta alcanzar los 160-180 kg, alimentándose de lo que la tierra les ofrece: hierba, raíces, hojas y por supuesto, bellotas que caen de quejigos y encinas. Son su alimento favorito y el principal en los meses de otoño. Los latones no tiene pereza para recorrer el monte en busca de los árboles más fructíferos ¡los días de viento habrá ración doble! Complementan su dieta con un suplemento de cereales y legumbres (trigo, maíz, cebada, avena y remolacha).

Los latones tiene su origen en los cerdos autóctonos del Pirineo cruzados con especies más rusticas, para mejorar las cualidades de su carne y su adaptación a las condiciones medioambientales de su hábitat.

Refugios para el frío, charcas, sombras para el calor… Cada latón disfruta de unos 400 m2 de espacio abierto de pradera, zonas de bosque y zonas de arbolado disperso y arbustos.

Desbrozadores naturales, los latones se convierten en un arma contra los incendios. Luchan contra la maleza, disfrutan con este trabajo ¡y lo ha hacen gratis!
La rotación de parcelas y la baja densidad de animales permiten a la tierra absorber de inmediato los residuos.

La composición bioquímica de la carne de latón lo convierte en un alimento saludable y bajo en grasas saturadas. Su carne es más musculada que la del cerdo sedentario, pero no es dura; tiene más infiltración grasa, aunque sin resultar excesiva; es muy sabroso y no suelta agua al cocinarse. El Latón de La Fueva sabe a Latón, lo demás solo es cerdo.
Es un producto de confianza del cual ahora ya lo sabes todo.

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