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2 Longanizas sin conservantes de cerdo eco 1 kg

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Cada longaniza de cerdo ecológico sin conservantes tiene un peso aproximado de 500 gr. así que te enviaremos 2 unidades. Recuerda sacarla del frigorífico un rato antes de cocinarla y...

Cada longaniza de cerdo ecológico sin conservantes tiene un peso aproximado de 500 gr. así que te enviaremos 2 unidades.
Recuerda sacarla del frigorífico un rato antes de cocinarla y retirar el envasado al menos media hora antes para que la carne se oree. Es normal que al abrirlo desprenda un olor intenso.  Si no la vas a consumir inmediatamente te aconsejamos congelarla tal y como te llegue envasada. Evidentemente, la ausencia de conservantes, hace que estas longanizas sean mucho más delicadas que las convencionales y solo podrás guardarlas por largo tiempo si las congelas.

La Longaniza destaca en la gastronomía aragonesa y especialmente en el Alto Aragón, entre todos los embutidos y derivados del cerdo y es una de las recetas más tradicionales de la región. En las matacías de nuestros pueblos de montaña se le dedicaban las mejores carnes y se ponía en su elaboración un especial cuidado, lo que la convertía en uno de los bocados más exquisitos.

Este embutido en forma de herradura se elabora con carne de cerdo (70% aproximadamente) y tocino (nunca más del 30 %,) a la que se añaden sal, especias, principalmente pimienta y aditivos para evitar su oxidación y mejorar su conservación. La carne procedente de las paletillas y jamones de nuestros cerdos ecológicos, se pica y amasa para después embutirse en tripa natural. Se puede consumir fresca o dejarse secar.

Para disfrutar de todo su sabor puedes asarla al grill o la parrilla; en poco tiempo el exterior se irá dorando y la carne estará cocinada, quedando tierna y jugosa por dentro. Al asarla, irá dependiendo parte de su grasa. El característico aroma que desprende al cocinarse la convierten en uno de los aperitivos más suculentos y apetitosos.

Si lo prefieres también puedes cortarla a trocitos y asarla en una sartén con una gotita de aceite. La grasa se irá deshaciendo y cada trocito quedará crujiente y dorado. Si te gustan los sabores intensos puedes añadirle una picada ligera de ajo y perejil.
Esta longaniza también puede ser la base de una boloñesa para dar un toque sabroso a tus mejores recetas de pasta.