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Pies de ternera ecológica 1 kg

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Te presentamos 1 kilo de pies de ternera ecológica troceados y envasados al vacío. Los pies de ternera son muy apreciados por su carne tierna y gelatinosa, la textura masticable de...

Te presentamos 1 kilo de pies de ternera ecológica troceados y envasados al vacío.

Los pies de ternera son muy apreciados por su carne tierna y gelatinosa, la textura masticable de sus tendones y piel, y también por el rico caldo producido a partir de sus huesos. Evidentemente tienen mucho hueso y poca carne pero dentro de la médula, uno de los primeros superalimentos de la humanidad, se encuentra todo el sabor. Cualquier guiso de esta carne tendrá una textura espesa, mucho cuerpo y ese rico y profundo sabor que solo los huesos pueden aportar.

Son muy populares en la cocina afrincana (Nigeria, Zimbawe o Maruecos), en la asiática (Indonesia, Korea y Tailandia) y en la caribeña; de hecho pocos platos expresan como el estofado de pies de vaca la historia y la cultura de Jamaica. Tiene su origen en los tiempos de la esclavitud (siglo XVII), cuando los propietarios de las plantaciones dejaban para alimentar a los esclavos solo los despojos de las reses (cabeza, pies, cola y casquería).

En los platos tradicionales de estos países suele acompañarse con frijoles, garbanzos, patatas o arroz, pues la textura suave y harinosa mejora la consistencia del guiso, pero cualquier otro almidón y verduras servirá para acompañar la riqueza del estofado.

Su preparación es sencilla. En todos los casos debes cocinar las patas en una olla exprés con laurel y pimienta al menos unos 45 minutos a fuego medio.

El Al hargma es un plato marroquí para días de invierno y de fiesta. Su salsa gelatinosa tiene un sabor dulce y ligeramente ahumado muy especial y difícil de resistir. Se prepara con ajo, cebolla, pimentón ahumado, comino, pimienta, canela en polvo, perejil, cilantro y pasas caramelizadas, y se acompaña con garbanzos.

Si quieres dar a tu guiso de pies de ternera un aire tradicional, puedes estofarlos con esta sencilla pero sabrosa salsa: pocha en aceite guindilla y cebolla hasta que se dore; añade las patas previamente hervidas y deshuesadas; añade pimentón rojo y tras sofreirlo unos segundos, vierte coñac; cuando reduzca añade caldo de cocer las patas y llévalo a ebullición durante 7 minutos. Mientras, prepara una picada de ajo, perejil y almendras tostadas y tras añadirla a la sartén deja cocer todo 3 minutos más. Rectifica de sal y prepárate para chuparte los dedos.

Recuerda que como cualquier guiso su sabor mejora de un día para otro.

Debido a la especificidad de este producto, se suministra congelado.