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Solomillo de Buey de Bellota

€45,00

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Sin stock
Te presentamos nuestro solomillo de buey de bellota envasado al vacío, un producto exclusivo y de alta calidad.  En la pestaña PESO puedes seleccionar si deseas un paquete de 500 g...

Bajo petición

Te presentamos nuestro solomillo de buey de bellota envasado al vacío, un producto exclusivo y de alta calidad.  En la pestaña PESO puedes seleccionar si deseas un paquete de 500 g o de 1 kg.

El solomillo de buey es un corte de carne muy apreciado y considerado uno de los más tiernos y magros. Este corte proviene de la parte baja del lomo. No realiza mucho esfuerzo, lo que contribuye a su terneza extraordinaria. Se caracteriza por su textura suave y marmoleo moderado que agrega un toque de jugosidad y sabor excepcional.

Debido a su terneza, el solomillo es ideal para métodos de cocción rápidos como parrilla o asado a la plancha. Se cocina rápidamente para retener su jugosidad. Bastará un poco de sal, pimienta y posiblemente hierbas aromáticas para resaltar su perfil de sabor natural. Acompáñalo de  guarniciones más ligeras que complementen su sabor, como vegetales asados.

Nuestro solomillo de buey es carne de calidad excepcional de la ganadería Tronco Ibérico, en la Dehesa de Salamanca.

Se trata de bueyes de razas autóctonas,  morucha y berrenda, y concretamente de ejemplares obtenidos tras una cuidada selección genética.

Estos bueyes viven en extensos campos de encinas y pastos, alimentándose de primaveras, rastrojadas, otoñadas y montaneras, al ritmo que el paso de las estaciones impone al paisaje natural. Viven en la dehesa en libertad entre arroyos, encinas, sol y mañanas bañadas por el rocío.

Son animales de cinco años castrados, un procedimiento que multiplica por 3 la calidad de su carne. En primer lugar, modifica el desarrollo muscular de los animales; ralentiza la velocidad de crecimiento; por último, su comportamiento mucho más manso, lo que también tiene una repercusión directa sobre la terneza de la carne.

Su alimentación es completamente natural a partir de bellotas durante la época de la montanera. En momentos puntuales se complementa con cereales y leguminosas. Esta alimentación natural tiene una relación directa con la textura la infiltración y el inconfundible sabor de la carne de bellota. Del mismo modo los ácidos grasos presentes en estos frutos modifican la composición nutricional de la carne en la que destaca el ácido oleico concretamente palmítico esteárico y linoleico. La carne tiene una infiltración grasa similar a la del cerdo ibérico con la diferencia de que nuestros bueyes han estado expuestos al ácido graso de la bellota cuatro veces más. 

Te recomendamos sacar el Chuletón del refrigerador al menos 30 minutos antes de cocinarlo para que alcance la temperatura ambiente.
Cocina a fuego medio-alto sobre la plancha caliente para obtener un dorado exterior perfecto y jugosidad interior al punto deseado.
Deja reposar el Chuletón unos minutos después de cocinarlo para permitir que los jugos se redistribuyan y la carne alcance su máxima jugosidad.

Disfruta de la experiencia gourmet de una carne nutritiva, saludable, sabrosa y exclusiva.

Información nutricional por 100 g

  • Valor energético 231 kcal ·961 kj
  • Grasa 6.1 g de las cuales saturadas 2,3 g
  • Hidratos de carbono 0 g de los cuales azúcar 0 g
  • Proteínas 31 g
  • Sal 0 g

Conservar a ≤ 8º C
Cocinar antes de su consumo
Ganado origen España

Si quieres saberlo todo sobre nuestra carne de Buey de bellota sigue este enlace.

Te enviamos nuestra Carne Buenísima envasada al vacío en paquetitos del peso indicado en la descripción del artículo.

Te recomendamos sacarla del frigorífico entre 20 minutos y una hora antes de cocinarla (dependerá del grosor del corte), para que se atempere y se cocine uniformemente.

Si la has congelado, sácala al menos 24 horas antes de cocinarla y deja que se descongele poco a poco en el frigorífico.

Toda nuestra carne es fresca. Puedes congelar lo que no vayas a consumir de inmediato.

Únicamente podríamos servirte ultracongelado el hígado u otras vísceras, debido a su corta vida útil. Te explicamos esta posibilidad en la descripción del artículo. En ese caso te informaremos para que lo tengas en cuenta.

No laves la carne ya que agua es un vehículo perfecto para facilitar la expansión de los microorganismos y podrías contaminar los alimentos. La mejor forma de higienizarla es el calor: cocínala siempre por encima de unos 65ºC. Si quieres consumirla en crudo te aconsejamos congelarla previamente.